Nacemos y la
sociedad ya está funcionando. Lo que para nosotros es algo “dado”, en realidad
es un proceso que continúa mutando, que se generó a partir del desarrollo
tecnológico de la década de 1960. Ese momento fue decisivo, y provocó cambios
económicos y sociales a raíz del surgimiento del “sector servicios”. Así es que el
control y la optimización de los procesos industriales es reemplazado por el
procesamiento y manejo de la información. Era la
primera fase de esta etapa, y los Gobiernos comprendieron la importancia de las TICs y
financiaron programas especiales para desarrollarlas.
Alain Touraine y Daniel Bell analizaron estos cambios, y vaticinaron
que llegaría un momento en que la centralidad de todo progreso sería acaparada
por el conocimiento, debido a la aparición de nuevas fuentes de información y
de la posibilidad de acceder a ellas. La masificación de ese acceso era
inminente. Marshall Mcluhan también habló de la
aldea global para describir la interconectividad humana a escala
global generada por los medios de comunicación.
A
finales de 1970 John Naisbitt desde su libro “Megatrends” y Simón Nora y Alain
Minc en el informe "Informatización de la Sociedad" Introdujeron los
términos “Telematique” y dieron origen a la llamada “Sociedad Red”. Peter
Druker, especialista en el mundo de la empresa, destacó también en ese entonces
la importancia de “la productividad del conocimiento a partir de los procesos
de sistematización y organización de la información”. Según él, la mayor fuente
de producción de riquezas era “El conocimiento”.
De ese modo,
a partir del nuevo mundo interconectado se dinamizó el Mercado. Se produjo un cambio en
los procesos de producción, distribución, comercialización y consumo. Con el
arribo de las computadoras hogareñas, las agendas
electrónicas, y la telefonía móvil se garantizó el éxito de Internet; y esas
transformaciones fueron acompañadas por la reducción de precios y la
consolidación de otras tecnologías como el WIFI, wlan y Wireless.
Con
todos los cambios que se estaban desarrollando, Estados, Organizaciones y
empresas se encontraron bajo la necesidad de realizar una Cumbre para hallar
soluciones y acuerdos de gobierno sobre Internet y encontrar mecanismos de
financiación. En un primer momento asistieron más de 11. 000 participantes de
175 países, un número que fue en crecimiento en los encuentros sucesivos.
Dicho esto, queda claro que, sin las TICs, es decir, sin computadoras, periféricos, programas, o las redes, aún
estaríamos hablando de una sociedad únicamente industrial.
Todas estas modificaciones nos permitieron hablar acerca
de La intangibilidad de la información, la capacidad de interconexión, la
interactividad, la instantaneidad, la alta calidad de la información, su
diversidad. Pero aún queda mucho por resolver.
No todos pueden comprender el poder de estas
tecnologías, y en un acceso pleno, el uso que se le da es diverso. Por eso no
siempre es posible hablar de “sociedad del conocimiento”. Uno puede tener acceso a toda
la información, pero la información bruta da lugar a interpretaciones. Tener la
información no es conocerla o comprenderla, y peor aún, no está disponible para
todos.
En la sociedad del conocimiento todas las actividades requieren de
ciertas competencias cognitivas y mentales. Bajo este aspecto, Manuel Castells
explica que la “capacidad de innovar” es central. La UNESCO,
señaló en su informe del 2005 “Hacia las sociedades del conocimiento",
que las nuevas tecnologías de la información y la comunicación crearon las
condiciones para la aparición de sociedades del conocimiento, ya que “éstas se
han convertido en un medio al servicio de un fin más elevado y deseable, que
consiste en la posibilidad de alcanzar el desarrollo para todos, y sobre todo
para los países subdesarrollados”. El acceso a la educación, la información y
la libertad de expresión, son, según la UNESCO, los pilares de este tipo de
sociedad, “inspiradas en el saber”. El uso de las
TICs es intensivo bajo la premisa de desarrollar nuevos saberes. Para
convertirse en Sociedad de conocimiento hay que invertir más en el capital
humano y científico, y crear un entorno favorable para el desarrollo innovador.
La existencia de las redes de comunicación sin fronteras y la interacción a
partir de comunidades virtuales, también son característicos.
En la sociedad del conocimiento es importante el aprendizaje. No es
necesaria el aula o la educación formal.
Drucker ha destacado la importancia de “aprender a aprender”, tanto
desde la perspectiva individual, como la organizacional. En este sentido uno de los mayores obstáculos
para algunos países en vías de desarrollo, es saber dar el uso correcto a la
tecnología o “know how”. Como se centra en el capital humano,
la educación tiene un papel determinante.
El Desarrollo
tecnológico en contexto
El desarrollo de las TICs no se ha dado de forma pareja
en todo el mundo. Como hemos visto, la llamada globalización ha dejado países
en el camino. La diferencia entre “desarrollados” y “tercer mundo” es cada vez
mayor.
La sociedad
de la información generó la proliferación de empresas multinacionales y
transnacionales, que no podrían haber surgido sin el desarrollo
tecnológico. Lo que muchos de nosotros
conocemos como Globalización se este tipo de sociedad, que se postulaba como garante de una sociedad transparente y
descentralizada, pero que fue el origen de nuevos monopolios y oligopolios,
especialmente de los Mass media.
Al respecto de cada sociedad, las brechas han crecido
también. La fábrica de pobres, la pérdida de empleos que quedan rezagados a
partir de los avances tecnológicos, que la generación de “Nuevos empleos” no
logra cubrir. Así es como al hablar de
un mismo país hablamos de ricos cada día más ricos y pobres que solo comen
gracias a la basura de los otros.
La brecha existe. Peor aún, hay lugares donde llegan los
smartphones, pero no el agua; se consigue red celular pero no cloacas. Pero la paradoja resulta de la necesidad de
las tecnologías como medio para alcanzar el desarrollo económico, social, y educativo.
Implica generar una ruptura, dejar atrás los modelos obsoletos o sin valor
agregado, e invertir en el desarrollo científico tecnológico. Es insensato, por
ejemplo, un país en vías de desarrollo, que integra el G20, cuenta con alto
grado de alfabetismo, con un sistema educativo respetable, un buen acceso a las
TICs; pero con el correr de los años no ha realizado las inversiones necesarias
para desarrollar ese polo. Me refiero, claro, al caso de nuestro país, cuya
apuesta más fuerte no está en el sector industrial, sino en el agrícola. ¿Que
depara entonces a los países subdesarrollados?
Es clave que las nuevas tecnologías de la información
permitan dar solución a los problemas, que en algunos casos ellas mismas han
agudizado. El problema es que cuando no cumplen esa función, generan una mayor
diferencia con los países que han sacado provecho de estas y han generado
además mayores innovaciones.
Dicho de otra manera, brecha digital va de la mano a la brecha socio
cultural y económica. En las sociedades donde las diferencias sociales son más
agudas, es más aguda la disparidad, y el acceso democrático, el apego a los
medios o el avance económico no logran penetrar.
Hay que destacar que para que exista la inclusión
digital hay que poseer los medios y la cultura necesarios para su uso. Se
necesita una computadora o dispositivo equivalente que posea conexión a la Red
(por lo general Internet) y se necesita dominar estas herramientas. Esto
implica que una persona que no posea una formación básica y los recursos
necesarios no puede pertenecer a la Sociedad de la Información. Esta panorámica
es bastante usual en países subdesarrollados en donde grandes masas marginadas,
incluso en donde el analfabetismo abunda, viven en esta situación.
Hoy se habla de “Democratizar” la información, de
eliminar la brecha digital , pero al momento no se logró ni
lo uno ni lo otro, y esa grieta ya no es únicamente tecnológica, sino también
social, y con ella no podremos consolidar una Sociedad del conocimiento.
Es clave el desarrollo económico, traducido en mayores
índices de salud, educación, e inversión científica tecnológica. América Latina
es muestra de ello. Hay una relación casi proporcional entre el ingreso per
cápita y el avance de Internet. Donde se dan los menores índices, se suele
registrar un peor acceso a internet en cantidad, y un menor alcance de la
señal. Argentina se destaca en algunos de esos puntos, sobre todo debido a la
masificación de teléfonos inteligentes dada en los últimos años, pero la
velocidad continúa de conexión 4G continúa siendo una de las peores de todo
Latinoamérica.
Más allá del consumo tecnológico, queda claro que
aquellos países que no acceden a las TICs quedan fuera de la economía global.
No importa las inversiones que realicen en otros aspectos, es imposible
competir contra quienes tienen a disposición todos los medios. Veamos por
ejemplo la proliferación de ventas a través de internet, la diversificación de
públicos. Así también es necesaria la movilidad económica. En un contexto de
crisis como el de nuestro país, si el consumo no se puede sostener, tampoco se
va a invertir en nuevas tecnologías.
Tal como ha explicado Suman Naresh, la disponibilidad de
la información es un principio fundamental para que ésta pueda ser más
accesible a todos y en todas partes. Eso es cierto, pero también, es necesario
mejorar el nivel educativo y cultural de las sociedades para que estas puedan
comprender esa información, sino será poner en manos de una persona analfabeta
un diccionario. En ese orden cae de maduro que es necesario un Estado activo,
que pueda ayudar a satisfacer las necesidades básicas. Si una persona no es
capaz de comer a diario, no buscará aprender a leer, sino conseguir saciar su
hambre. Si un Estado debe realizar recortes en innovación, o educación; y
además impone impuestos más altos para los ciudadanos, estos de a poco perderán
interés en acceder a las nuevas tecnologías, o bien no tendrán tiempo para
poder seguir el ritmo de estas.
Son varios los puntos para tener en cuenta, y de no
hacerlo, la sociedad del conocimiento queda en una mera utopía.
Referencias
No hay comentarios:
Publicar un comentario